Búsqueda de un nene desaparecido en Entre Ríos: hay dos detenidos


La Policía de Hernandarias realiza intensos rastrillajes en busca de pistas sobre Ramón Ernesto Grandoli, un nene de 13 años que está desaparecido desde el 28 de febrero.


Ramón Ernesto Grandoli, de 13 años, permanece desaparecido en la localidad entrerriana de Hernandarias desde el 28 de febrero.

La denuncia por la desaparición de Ramón fue realizada por su padre y en la causa interviene la fiscal de Menores Sandra Terreno, quien el domingo ordenó un allanamiento a la vivienda ubicada en las inmediaciones al lugar donde había sido por última vez. “Se secuestraron elementos interés para la causa”, confirmó a Elonce el jefe de la comisaría de Hernandarias, José Luis Luna.

El sábado se realizaron rastrillajes en la zona del cementerio municipal, donde se lo vio por última vez. Las tareas terrestres en ese sector se hicieron a pie y también a caballo, con baqueanos y policías.

Por otra parte, se hizo un allanamiento en una finca rural cerca de la Ruta 8, en Puerto Víboras, propiedad del padre del menor, el cual arrojó resultados negativos.

Asimismo, buzos tácticos trabajaron en arroyos y canteras, mientras que también se evaluó la zona con drones. También se recabaron nuevos testimonios tanto en el campo como en la ciudad de Hernandarias.

Por otra parte, en las primeras horas de este domingo, se hicieron tres allanamientos donde se secuestraron el teléfono celular del padre del niño como así también los aparatos de otros familiares, que serían primos del nene desaparecido.

En el baño de la vivienda se encontraron un arma de fuego, una faca y una alpargata quemada, que son analizados por Criminalística.

Tras los procedimientos, el comisario confirmó que dos sujetos, hermanos entre sí, quedaron detenidos por su presunta vinculación con la causa. Se trataría de dos primos de Ramón, de entre 25 y 30 años.

Según contaron vecinos, “la última vez que lo vieron fue el pasado viernes 28 de febrero por la tarde, cuando estaba con un pariente”.

Se lo ve que desde un kiosco se iba a la casa, pero nunca llegó y hay dos testimonios que corroboran que el chico bajó a un kiosco, compró cigarrillos y se dirigió, supuestamente, a la casa pero no llegó.

“El padre nos contó que el chico siempre se iba a la casa de esta gente y ausentaba 10 o 15 días. El padre se lo permitía, el chico iba a hacer escobas o cazar con los familiares, pero no tenemos ningún indicio, prueba o motivo para que el chico se fuera”, dijo el comisario.

DEJANOS TU COMENTARIO