Día del Parkinson: consejos para convivir en armonía


Este 11 de abril se celebra el Día Mundial del Parkinson, con una campaña de visibilización de la enfermedad. Con paciencia, amor y algunos cuidados en el hogar; es posible sobrellevar mejor la condición.


Desde la subdirección de Discapacidad de la Capital, dependiente de la Secretaria de Gobierno y con el propósito de sensibilizar a la comunidad se conmemora esta fecha que sirve para trabajar en la concreción de dos grandes objetivos: difundir información sobre la enfermedad de Parkinson, su evolución y tratamiento; y concientizar y sensibilizar acerca de la importancia de la enfermedad y de sus consecuencias para los afectados, familiares y cuidadores.
La enfermedad de Parkinson es una patología neurodegenerativa compleja, que incluye una serie de desórdenes motores como temblor, rigidez y lentitud. También aparece con otros síntomas como ansiedad, depresión, trastornos del sueño y deterioro cognitivo, entre otros.
Se eligió el 11 de abril como el día de la toma de conciencia en honor al nacimiento de James Parkinson, el médico británico que describió por primera vez la “parálisis agitante”.
Lo más importante es conseguir un diagnóstico temprano, para poder trabajar esta condición. Y también comprender la enfermedad y su característica progresiva. Por esto es fundamental una red de apoyo afectivo tanto para el bienestar del paciente como de su familia.
Para acompañar a las familias, tiene sede en Capital el grupo “Unidos por Parkinson”. Es un grupo de autoayuda, con personería jurídica, que trabaja mancomunadamente con la Municipalidad de Capital en sus tareas de asesoramiento y contención de pacientes.
Quienes necesiten orientación por un familiar o por tener Parkinson pueden comunicarse al 264 613-5289 con Elsa Garro del grupo de autoayuda.

Ellos compartieron algunos consejos prácticos para hacer más llevadera la convivencia con un familiar con Parkinson en tiempos de Coronavirus:
• Es importante mantenerlos activos, combinando ejercicio físico regular con períodos de reposo y relajación. Se trata de mantener la agilidad, pero sin cansancio.
• Hacerles comprender que está bien si necesitan un poco más de tiempo que otras personas para realizar tareas diarias, como vestirse o afeitarse. La paciencia es una herramienta clave.
• Conviene elegir prendas que se pongan y quiten con facilidad, faldas o pantalones con cintura elástica, cierres en lugar de botones, calzado con velcro en lugar de cordones.
• Es mejor la ducha que una bañera y es útil instalar asideros y pegatinas antideslizantes en el suelo para evitar caídas. Asimismo, conviene el jabón líquido ya que el formato en barra puede volverse resbaloso y difícil de sostener. Y al caer, dejará una capa resbalosa en el piso.
• Hay diversos utensilios eléctricos para tareas que requieran de movimientos repetitivos, como batir un huevo o cepillarse los dientes.
• Mantener la casa libre de obstáculos innecesarios que impidan caminar con libertad, incluidas las alfombras, ya que pueden aumentar el riesgo de caída.
• Al momento de comprar muebles, convienen los sillones que no se hunden y las sillas con apoyos laterales. Facilitarán sentarse y levantarse cuando la movilidad empiece a ser más limitada.
• Asegúrar de que todos los espacios y trayectos de la vivienda estén bien iluminados.

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