EEUU descarta retirar sus tropas de Irak pero algunos de sus aliados ya comienzan a irse


Algunos de sus aliados occidentales han anunciado su retirada militar parcial debido a la grave crisis entre Washington y Teherán.


Retirar las tropas estadounidenses «es lo peor que podría pasarle a Irak», declaró el presidente de Estados Unidos. «Queremos salir en algún momento, pero este no es el momento correcto», dijo Trump, quien subrayó el peligro, que según él, representa la poderosa y vecina República Islámica de Irán.

Casi al mismo tiempo, su secretario de Defensa, Mark Esper, aseguró, durante una conferencia de prensa, que la política estadounidense «no había cambiado»: «No abandonaremos Irak», dijo.

La administración Trump generó confusión el lunes al transmitir por error a las autoridades iraquíes una carta anunciando los preparativos para la retirada de sus soldados. La carta se refería a una votación del parlamento iraquí que instó el domingo a su gobierno a expulsar a las tropas extranjeras de Irak después de la ira por la muerte de Soleimani.

Como señal de un diálogo de sordos que podría continuar, el primer ministro iraquí confirmó el martes que recibió una carta «firmada» y «muy clara» del comando estadounidense anunciando una retirada militar.

Por otra parte, la coalición internacional contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) comenzó a mostrar las primeras grietas, lo que se sumó al clima de incertidumbre.

Si Francia e Italia ya anunciaron su intención de permanecer en Irak, Canadá y Alemania anunciaron el martes el traslado de parte de sus soldados a Jordania y Kuwait. La OTAN ha decidido retirar temporalmente parte de su personal de Irak.

Este es un nuevo golpe en la lucha contra el EI, mientras que los expertos continúan advirtiendo sobre el resurgimiento del grupo yihadista a pesar de la eliminación de su «califato» territorial iraquí-sirio.

A pesar de los llamados a la calma de la comunidad internacional, que teme una explosión generalizada en suelo iraquí, una escalada regional e incluso una guerra abierta entre Washington y Teherán, la muerte del general Soleimani aún sigue provocando reacciones.

Durante su homenaje en Kermán, su ciudad natal en el sudeste de Irán, una gran multitud exigió venganza gritando «muerte a Estados Unidos». Lo mismo sucedió cuando su ataúd se detuvo el domingo y el lunes en Teherán y en otras localidades iraníes.

Pero una estampida dejó más de 50 muertos y 200 heridos, según funcionarios locales citados por los medios iraníes.

El proceso de «expulsión de Estados Unidos de la región ha empezado», arengó a la masa congregada en Kermán el general de división Hosein Salami, comandante en jefe de los Guardianes de la Revolución.

«Vamos a vengarnos (…). Si [atacan de nuevo] incendiaremos lo que aman», dijo enigmáticamente. «Ellos [Estados Unidos] saben bien de qué objetivos hablo».

El parlamento iraní votó este martes una ley que considera «terroristas» a todas las fuerzas armadas de Estados Unidos tras el asesinato de Soleimani.
El jefe del Pentágono expresó también que espera represalias de Irán por la muerte de Soleimani. «Creo que deberíamos esperar de parte de ellos una represalia de algún modo», dijo.

Trump retrocedió este martes en sus amenazas de días recientes de atacar los sitios culturales iraníes en caso de una respuesta militar de Teherán.

«De acuerdo con varias leyes, se supone que debemos tener cuidado con su patrimonio cultural», dijo, antes de asegurar: «Me gusta obedecer la ley».

Tanto en Estados Unidos como en otros países, ya se está debatiendo sobre la legalidad del ataque en el que murió Soleimani. Trump hizo «una revisión completa y profunda de la base legal», dijo su secretario de Estado, Mike Pompeo.

Con la esperanza de lograr una «desescalada», varios países han intensificado sus esfuerzos diplomáticos. Los ministros de Asuntos Exteriores de Francia, Alemania, Italia y Gran Bretaña se reunieron el martes en Bruselas para discutir la crisis.

Por otra parte, el jefe de la diplomacia de Irán, Mohamad Javad Zarif, explicó este martes que supo por el secretario general de Naciones Unidas que Estados Unidos le rechazó el visado para ir a la sede de la ONU en Nueva York.

En una entrevista telefónica, el presidente iraní Hasan Rohani advirtió a su homólogo francés que los intereses estadounidenses en Medio Oriente ahora estaban «en peligro».

Emmanuel Macron le recordó el «apego de Francia a la soberanía y seguridad de Irak» que «debe ser reforzado por la presencia en su territorio de la coalición internacional» antiyihadista.

La canciller alemana, Angela Merkel, discutió la «tensa situación» con Donald Trump, mientras que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, reiteró sus llamados a la moderación.

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