El aeropuerto de Puerto Argentino y la historia de tres sanjuaninos


Recorrer el viejo aeropuerto fue una experiencia difícil para algunos de los sanjuaninos que se encuentran en Malvinas. Las historias de Carlos Morales, Daniel Marzano y Juan Bautista Leyes se cruzan en este emblemático lugar.


Durante la guerra de las Malvinas de 1982, Argentina ocupó el aeropuerto de Puerto Argentino (Stanley en su denominación británica) y organizó la Base Aérea Militar Malvinas allí. Este aeropuerto fue testigo de la historia de tres sanjuaninos que hoy se encuentran en Malvinas.

Las historias de Daniel Marzano, Juan Bautista Leyes y Carlos Morales se desarrollaron en este escenario y son las que llamaron la atención. Allí, contaron cómo desde la emoción de la llegada el 2 de abril y la ocupación de Malvinas, ese lugar también fue el escenario de despedida y tristeza al ser tomados prisioneros por los ingleses.

El sanjuanino Carlos Morales pertenecía a la Compañía C del Regimiento de Infantería 25, que fue la primera unidad del Ejército Argentino en pisar el territorio de las islas Malvinas, en la recuperación del archipiélago en 1982. La llamada “Operación Rosario” estuvo a cargo de este grupo de argentinos. Él vio izar la celeste y blanca en este lugar.

Sin embargo, para Daniel Marzano y Juan Bautista Leyes, que pertenecían al Batallón de Infantería N°3 la historia difiere sustancialmente, ellos vieron el final de la guerra en ese aeropuerto. Fueron tomados prisioneros el 13 de junio y testigos de cuando los ingleses bajaron la Bandera Argentina, que ya nunca volvió a flamear en territorio malvinense.

La toma de Malvinas

Durante la guerra de las Malvinas, el regimiento de Carlos estaba a cargo del coronel Mohamed Alí Seineldín que se encontraba en la zona del aeropuerto y fueron quienes tomaron el lugar el 2 de abril de 1982.

Según relato Morales, el Regimiento de Infantería 25 recibió entrenamiento especial para actuar en Malvinas “no todos tuvieron esa suerte, el coronel Seinelidin nos preparó muy bien”. No fue casualidad que este cuerpo tuviera una destacada actuación en la guerra. No solo fue la única unidad de Ejército que participó del desembarco, sino que luchó contra los ingleses y además efectuó el contraataque en Darwin.

Al recordar sus momentos en el viejo aeropuerto Carlos Morales cuenta: “Yo estaba en Sarmiento, Chubut y el día primero de abril tipo 6 de la tarde salimos del Destacamento hasta el Regimiento N°8 de Comodoro Rivadavia y recién tipo 1 de la mañana se nos dice que nos íbamos al sur.”

“No pudimos avisar a la familia. Yo recuerdo que le dije a un sargento primero que estaba conmigo que le avisará a mi madre, porque creíamos que íbamos a Malvinas. Sabíamos del conflicto en las Georgias y Sándwich del Sur, leíamos los diarios, y estaba más que claro, pero no sabíamos que dimensión era hasta que esa noche, nos reunió el jefe de la Compañía de Ingenieros número 9 y dijo que el destino era Malvinas. Que íbamos a tomar Malvinas», agregó.

“En ese entonces yo tenía muy pocos años, y la emoción nos embargaba, vamos a volver, vamos a tomar Malvinas, pensamos que íbamos a recuperar lo que era nuestro. La gente más grande, mayor, no sentía lo mismo, y se lo hizo saber a las autoridades, pero nosotros teníamos una adrenalina impresionante, era algo muy lindo, algo muy difícil de explicar, sentíamos un orgullo muy grande, íbamos a ser los primeros en llegar a Malvinas, íbamos a tomar Malvinas, íbamos a ser parte de la historia, no era poca cosa», dijo el veterano.

«El 2 de abril, entre las 6 y 7 de la mañana nos subimos con todo el equipo y partimos rumbo a Malvinas desde Comodoro Rivadavia, que son aproximadamente dos horas, un poco más que saliendo desde Río Gallegos. Llegamos a las Malvinas tipo 9:00 de la mañana. La pista estaba llena de tractores y máquinas que habían puesto para que no bajáramos y tuvimos que esperar que la gente del Regimiento nuestro, con el jefe con Seineldin limpiarán la pista para poder bajar. Siento el orgullo de haber estado acá muy orgulloso. Y más aún, haber pertenecido al Regimiento de Infantería número 25. Una vez que aterrizamos, bajamos la bandera inglesa, izamos la bandera argentina. Esa bandera hoy está en el Museo del Regimiento 25 de Infantería con asiento en Sarmiento en la provincia de Chubut. En el aeropuerto Seineldin hizo una formación con todo el Regimiento y saco el cuchillo que tenía, lo clavo en la tierra y cavo un pozo enterró el rosario y dijo que comenzaba la operación Rosario. Los ingleses respetaban al coronel Seineldin”.

Posteriormente la Compañía C que destacó a Darwin-Pradera del Ganso, combatió en la batalla de Pradera del Ganso, sufriendo bajas y ocasionándole daño a las tropas enemigas.

El 1 de mayo de 1982, la Real Fuerza Aérea británica empezó a bombardear el aeropuerto. A lo largo del conflicto, las instalaciones aeroportuarias fueron atacadas con 237 bombas, 1200 proyectiles lanzados por barcos ingleses y 16 misiles. Sin embargo, nunca dejó de funcionar por completo.

Tuvieron 12 bajas: siete soldados, cuatro suboficiales y un oficial. Y 35 de sus integrantes recibieron medallas, incluyendo fallecidos como el jefe de la subunidad, teniente Roberto Néstor Estévez.

La otra historia: prisioneros en el aeropuerto

Daniel Marzano y Juan Bautista Leyes vivieron dos momentos distintos en el aeropuerto de Puerto Argentino, uno de jubilo con la llegada y recuperación de las Malvinas, y otro de tristeza y miedo cuando fueron tomados prisioneros por los ingleses.

Tiempo después con el dolor de la rendición argentina en la piel y el cansancio inimaginable de 72 días en una trinchera Juan Bautista Leyes y Daniel Marzano, compañeros de la vida y de trinchera fueron tomados prisioneros y trasladados al aeropuerto de Puerto Argentino.

Juan Bautista, tímido en su relato detalla: “Cuando llegamos a Malvinas en este mismo aeropuerto había cientos de militares, y de acá nos trasladaron al puerto, y nos atravesaron desde Puerto Argentino en una lancha hasta el lugar donde estuvimos 72 días en una trinchera”.

Este lugar que una vez vio flamear la bandera argentina, también fue testigo mudo del izamiento del emblema ingles que hoy también flamea en el lugar.

En la visita al aeropuerto Daniel y Juan Bautista le cuentan a compañeros y periodistas cual fue su experiencia en ese lugar, que marco el final de la guerra para ellos. Con emoción en su voz Daniel Marzano cuenta: “Cuando nos dicen que nos habíamos rendido, que entregáramos las armas, no lo hicimos, las tiramos al mar, eso creo que fue algo que de alguna manera no nos dejó cerrar la puerta de esta guerra. Como que sabíamos que las armas estaban ye algún momento las podíamos buscar en el mar. Después nos cruzan a Puerto Argentino en lancha. Nos dijeron que lleváramos comida en las bolsas de la Armada”.

Con el ruido del viento Juan Bautista agrega: “En este aeropuerto estuvimos tres días detenidos como prisioneros de guerra. Había una forma de casa destruida que tenía solamente paredes, estábamos por fuera y había llovido mucho, pasamos muchísimo frío esos días”.

Daniel relata uno de los momentos más duros que vivió en las Malvinas, y que no tiene que ver con armas, fuego o sangre: «Lo que más me dolió, y me partió el alma fue ver pasar un avión Hércules sobre este aeropuerto y tirar la comida por el aire, y que todos los soldados buscaran la comida como las gallinas cuando le tiran maíz. Eso fue muy triste”.
El Hércules no podía aterrizar porque este aeropuerto estaba inutilizado.

Los dos veteranos contaron que cuando estuvieron prisioneros no tuvieron problemas de ningún tipo con los ingleses “no nos jodieron para nada, estaba lleno de soldados ingleses, pero no nos molestaban, nos trataron bien” afirmó Daniel.

Los sanjuaninos contaron que un oficial argentino les dijo que tenían que hacer lo posible para que la vuelta a la Argentina fuese en el barco hospital: “Teníamos que buscar la vuelta para poder viajar en el Bahía Paraíso que era un barco hospital”.
Finalmente, el destino los llevo al barco. “Éramos un grupo chico, después de 3 días en aeropuerto nos dijeron que nos metiéramos en el Bahía Paraíso, que era barco hospital. Nos llevaron en helicóptero” contaron.

“Al llegar nosotros preguntamos qué bandera era el barco, no sabíamos si era inglés o argentino. Lo primero que yo pregunté es qué bandera tiene, y nos dijo que nos quedáramos tranquilos que era de Argentina,” relató Daniel.

Juan Bautista agregó: “Cuando entramos al Bahía Paraíso nos sacaron toda la ropa y las quemaron, nos hicieron bañar, nos dieron una bolsa rancho, que contenía un sándwich y una naranja y un huevo duro. Y nos dieron una cama para dormir”.

Daniel Marzano “Estábamos todos los del Ejército. Alguien me dijo que estuve durmiendo por 3 días. “Cuando llegamos a Santa Cruz, cuando llegamos al continente, hay algunos compañeros que se tiraban antes de llegar, nadaban hasta el puerto por la desesperación, por estar en Argentina y besaban la tierra argentina”.

“Cuando yo llegue a las Malvinas pesaba 105 kg, cuando volvía a mi casa, 62; creo que el miedo no te deja comer”, finalizó Daniel.

Dos momentos totalmente distintos, por un lado, la alegría de llegar a recuperar estas tierras que tan caras son a los sentimientos de los argentinos y por otro estar prisiones con la bandera inglesa flameando frente a los ojos.

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