El Laboratorio del Hospital Rawson, frente a la lucha contra el Chagas congénito


La transmisión congénita puede ocurrir tanto en la etapa aguda como en la crónica de la infección materna y afectar a embarazos sucesivos y gemelares.


La enfermedad de Chagas es una infección crónica y sistémica causada por el parásito Tripanosoma cruzi. Es muy importante vigilar la vía de transmisión no vectorial congénitaLas embarazadas deben ser estudiadas desde el primer mes de embarazo para conocer si tienen Chagas, para llevar un adecuado control y tratamiento. También todo recién nacido de madre positiva debe ser estudiado y controlado para saber si tiene la enfermedad.

En el marco del “Día Nacional por una Argentina sin Chagas”, la bioquímica Natalia Heredia, del Sector Serología del Servicio de Laboratorio Central del Hospital Dr. Guillermo Rawson, nos explica sobre el trabajo de Laboratorio en la detección oportuna y seguimiento de la enfermedad de Chagas congénito.

La enfermedad de Chagas es una infección crónica y sistémica causada por el parásito Tripanosoma cruzi. Las vías de transmisión pueden ser vectoriales (contraída a través del insecto hematófago Triatoma infestans) y no vectoriales (por transfusiones, congénita, trasplante de órganos y por ingestión de alimentos contaminados con heces de vinchucas).

La transmisión congénita puede ocurrir tanto en la etapa aguda como en la etapa crónica de la infección materna y afectar a embarazos sucesivos y gemelares. Las estrategias actuales recomendadas para el diagnóstico de la infección chagásica congénita requieren del diagnóstico serológico convencional en mujeres embarazadas para detectar su infección y la confirmación parasitológica en recién nacidos infectados verticalmente, o serológica a partir de los 10 meses de vida.

Técnicas y diagnóstico de laboratorio

La enfermedad de Chagas evoluciona en dos fases: aguda y crónica; cada una de ellas con características clínicas, criterios diagnósticos y terapéuticos diferentes. La fase aguda se caracteriza por la presencia de Trypanosoma cruzi en sangre, detectado por métodos microscópicos directos, como el micro método en tubo.

En la fase crónica la parasitemia suele ser baja, por lo que el diagnóstico se realiza por medio de técnicas serológicas: inmunoenzimáticas (ELISA), Hemaglutinación indirecta (HAI) e inmunofluorescencia indirecta (IFI). Los equipos actuales en uso son de composición muy variable y ninguno alcanza por si sólo el 100% de certeza diagnóstica. Sin embargo, con el empleo de 2 reacciones serológicas de principios distintos HAI y ELISA, en simultáneo sobre la misma muestra, se puede alcanzar un rango de sensibilidad y especificidad cercano al 100%. En caso de discordancia serológica se recurre a una tercera prueba, que solo laboratorios de mayor complejidad como el nuestro pueden realizarla, por ello el laboratorio central del Hospital Rawson es uno de los dos referentes provinciales (y el único como Maternidad asistencial) que recibe muestras para confirmar, tanto de centros periféricos públicos y privados, como del banco de sangre.

Estas determinaciones se emplean en los siguientes casos:

Posible picadura de vinchuca:

  • Realizar Método Parasitológico Basal: repetir en 7 – 10 días.
  • Realizar Serología de Base: repetir en 25 – 30 días.

Toda mujer embarazada debe ser estudiada idealmente desde el primer control de embarazo, en cada trimestre y al momento del parto (Ley Nacional N°26.281/07). Se realizará serología por dos técnicas, si es reactiva no se realiza tratamiento hasta terminar período de lactancia.

Estudio del bebé:

  • Parasitológico antes del alta, controles al mes y 6 meses.
  • Serológico a partir de los 10 y 12 meses.

Según la Ley Nacional de Pesquisa Neonatal N°26.279 del año 2007, todos los recién nacidos vivos deben ser estudiados luego del nacimiento para descartar una eventual infección congénita por Tripanosoma cruzi. Además, la ley N° 26.281/07 hace obligatorio el seguimiento y estudio de todo niño de madre con infección crónica por T. cruzi hasta el año de vida.

Pacientes crónicos: serología una vez por año. Parasitológico ante la sospecha de una reactivación.

Control de tratamiento: parasitológico: 15-20 días del inicio de tratamiento y al finalizar tratamiento. Serología: *al inicio. *al finalizar tratamiento. *una vez por año.

Controles pre y pos trasplantes: a todos los posibles donantes de órganos y en caso de pacientes trasplantados chagásicos para detectar una reactivación.

Control de donantes de sangre: se realiza en el banco de sangre – Iphem

Cartillas: al ingreso escolar; escuelas de deportes.

Epidemiología – Estudios poblacionales

Trabajo en equipo para la detección en el Hospital Rawson

En el Laboratorio Central del Hospital Rawson, durante el año 2019, se estudiaron 2970 pacientes de 0 a 19 años, entre ellos 100 resultaron positivos; 6370 embarazadas, de las cuales 169 dieron positivas y 159 bebés fueron estudiados, pero solo 129 fueron hijos de mamá positiva. Todo esto pone en evidencia la necesidad de implementar estrategias para aumentar el número de congénitos estudiados.

Para evitar el alta anticipada sin los datos serológicos de la madre, ni el estudio parasitológico del bebé, se comunica vía telefónica con el área de Puericultura (Servicio de Neonatología) para que en el caso en el que el bebé ya haya nacido se lo estudie inmediatamente o apenas nace; y con el Programa Provincial de Control de Vectores, en el cual la Asistente Social del área realiza el seguimiento de las mamás chagásicas positivas y sus bebés, no sólo para asegurarse el estudio parasitológico antes del alta y al mes, sino también para lograr la captación del niño a partir de los 10 meses de edad y estudiar a los demás miembros de la familia.

El Laboratorio Central del Hospital Rawson trabaja en conjunto con el programa Provincial de Control de Vectores del Ministerio de Salud de San Juan, procesando las muestras tomadas en pacientes bajo tratamiento, escuelas y clubes de deportes, y en estudios poblacionales, es por esto que se suma al equipo de técnicos y bioquímicos del sector serología del laboratorio central, técnicos y una bioquímica del PPCV para la toma y procesamiento de muestras.

Es fundamental el trabajo en equipo y la comunicación continua entre Laboratorio Central y el programa para la detección, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de pacientes chagásicos, porque el Chagas tiene cura en niños y adolescentes menores de 19 añosLa curación se obtiene en alrededor del 85% de los niños tratados. Esta proporción es mayor cuanto menor es la edad del paciente. En el caso de pacientes crónicos menores de 50 años pueden recibir tratamiento según evaluación cardiaca y la negativización tarda más cuanto mayor es la edad del paciente que recibe el tratamiento.

Gracias al esfuerzo mancomunado entre los dos equipos se están logrando grandes avances en la lucha contra esta enfermedad, que no distingue sexo, edad ni grupos sociales.

La enfermedad de Chagas, aunque generalmente no presenta síntomas, puede provocar complicaciones en el corazón y en el sistema digestivo. El mal de Chagas se puede prevenir, tratar y curar.

 

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