La mamá de la beba violada y masacrada a golpes: no quiso llamar a la policía


El macabro hecho sucedió en la localidad de Campo Grande. Según testigos, la madre de la criatura de 8 meses habría intentado ocultar el homicidio. Ambos padres están detenidos. Estremecedor testimonio de una vecina.


La investigación por la muerte de la bebé abusada y asesinada en Misiones, Milagros Suárez, continúa recolectando aberrantes detalles. Vecinos del barrio ex Ruta 14  que alertó a las autoridades por el desesperante estado en el que se encontraba la criatura contó que la madre «no quería que llamen a la policía».

La mujer de 25 años, identificada como Yésica Fleitas (25), es empleada municipal de la localidad de Campo Grande y fue quien recibió a la mamá de Milagros cuando le pidió su teléfono para llamar al marido.

«llamó al marido y dijo: ‘Tu mujer te habla, la guaina murió hijo de una gran … y vos sabés de qué’. Ahí le pregunté qué pasó y me contestó que la beba murió y no se podía hacer nada», afirmó consternada.

En ese momento, se desesperó y pidió verla, pero la madre se negó: «Nadie entra a mi casa hasta que venga mi marido, y no llamen a la Policía porque no es problema de ustedes». Fue entonces que otra vecina, sorprendida con la situación se comunicó con la comisaría local. Finalmente, fue trasladada al hospital local, pero falleció horas más tarde.

Según su testimonio,  la familia llegó al barrio a fines del año pasado y recordó que la bebé nació de forma prematura, con tan sólo 5 meses de gestación por un ataque que sufrió la mujer embarazada por parte de su pareja. “La criatura nació prematura porque el 24 de diciembre el hombre le dio una paliza a la mujer. Puso música fuerte y le pegaba, por eso ella tuvo la beba en la propia casa. Le quisimos ayudar pero él nos corrió con machete”, aseguró.

Además, subrayó que desde que le dieron en alta del Hospital de Oberá, en donde estuvo internada en Neonatología, los padres dejaron de hacerle los controles médicos y muchas veces la dejaban al cuidado de los hermanitos.

Incluso, comentó que varias veces los nenes eran vistos por la calle con marcas de golpes, pero “cuando les preguntaban pedían por favor que no digamos nada porque estaban amenazados”.

Por este hecho, los padres se encuentran detenidos por orden del juez Horacio Alarcón del Juzgado de Instrucción uno de Oberá, a cargo de la investigación. La causa fue caratulada como “infanticidio agravado por el vínculo y la convivencia preexistente con presunción de paternidad, encubrimiento, abuso sexual, con acceso carnal”.

 

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