Matías Alé: «Si la vida no me frenaba iba a terminar mal»


El actor habló sobre cómo transita la cuarentena y recordó los malos momentos que vivió con su salud.


Matías destacó, una y otra vez, que “está ante la presencia de una etapa de aprendizaje en lo humano; tengo conciencia de todo y, en lo personal, me encuentro muy bien, sólido y con buena salud. Estoy sereno, disfrutando de aquellas cosas de la vida que, realmente aprendí a valorar con el paso del tiempo”.

La cuarentena lo encontró a punto de comenzar una gira por diferentes localidades del interior del país y también “estaba ante la posibilidad de protagonizar un ciclo que se iba a realizar por Canal 9 y a esto le iba a sumar un programa de radio, pero todo quedó detenido por el aislamiento sanitario. De todos modos, me siento bien parado en profesional y me hace bien”.

Y, en esta misma línea, hizo un repaso de la temporada de verano en Mar del Plata, con la comedia “Mi mujer se llama Mauricio”. “El público nos apoyó con su presencia y pudimos, por otra parte, constituir desde lo actoral un grupo de trabajo que además de colegas, son amigos. En fin, ojalá, podamos volver a nuestra actividad lo más pronto posible”.

En relación a si extraña aquellos años de enamoradizo nato, Matías confesó que “siempre es lindo seducir, una experiencia que, en definitiva, tiene que ver con los afectos. Sin embargo, la circunstancia de este momento es otra; observo y vivo con mucha placidez. Pero, no tengo dudas, que la soledad, ahora, se ajusta mucho más a mi presente y a mis necesidades. En algún momento, seguro, me voy a enamorar, aunque en estos momentos utilizó mi energía para ocuparme de mí”.

La última mujer que se le conoció fue María del Mar, con quien estuvo casado tres meses entre 2015 y 2016. También recordó cuando se descompuso este verano y fue trasladado de urgencia al hospital. “Casi llego a la clínica con peritonitis, muy complicado todo. Estuve a punto de no contarla”, reveló Matías acerca de la cirugía que le hicieron pocos días antes de terminar 2019. Y sobre su salud mental, agregó: “Yo sé que estoy bien, como me vean afuera, no me preocupa. Veo a mi psiquiatra escalonadamente y reconozco que siento la misma madurez que tuve cuando murió mi papá”, expresó en cuanto a su recuperación.

“Me aburrí de la persona que era antes. La vida me daba señales que las dejaba pasar, como por ejemplo dormirme mientras manejaba una moto o lo que me pasó con la rodilla, que casi me cortan la gamba. Si la vida no me frenaba iba a terminar mal. El Matías de antes hoy no está. Si no evolucionaba, el esfuerzo que hice no tuvo ningún sentido”, finalizó.

 

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