Tras 85 años de su muerte, Enrique Espinosa: «Gardel era todo dulzura y capacidad»


El cantor nacional Enrique Espinosa, que como Gardel recorrió el amplio abanico de la canción criolla, recordó la figura del Zorzal Criollo a 85 años de su fatal fallecimiento en Medellín.


El cantor nacional Enrique Espinosa, de 82 años, quien a lo largo de su vida recorrió con sensibilidad y talento los géneros de la música criolla, algo que lo llevó a presentarse en diferentes festivales del país y a radicarse en Colombia, está ofreciendo una serie de actividades online para evocar a su máximo referente, Carlos Gardel, en el marco de los 85 años de su muerte.

“Soy gardeliano inclusive para cantar sin ser mi voz parecida a la suya, mi forma de cantar es la antigua, los chicos ahora cantan de otra manera. No te digo que gritan pero cantan más fuerte. En cambio cuando lo oías a Gardel era todo dulzura, capacidad”, expresó a Télam el intérprete nacido en la ciudad bonaerense de Colón.

“Ahora siento que son un poquito más exagerados, porque si vos vas a la música, el grito no es canto –agregó-. Cuando salgo de cantar en los viajes, lo escucho a Gardel y me compone la garganta, porque él sabe cómo respirar, cómo tiene que apoyar la voz”.

Espinosa, quien hace dos años presentó su espectáculo «De Gardel a Tormo» en la Academia Nacional del Tango para «reivindicar la figura del cantor criollo y popular», está desarrollando actividades a través de sus redes sociales en YouTube, Instagram y Facebook.

Ayer Espinosa ofreció «La admiración al Morocho del Abasto», hoy «Perlas gardelianas» y el jueves 25 «El legado del Zorzal».

Dueño de una voz privilegiada, afinada e intacta a pesar del tiempo, integró Los Hermanos Abrodos por 10 años, como solista se consagró en Cosquín en 1980 con la zamba «Tú» e integró Los Visconti.

En 1969 grabó “La voz romántica del folklore” para el sello Odeón. Se trató de su primer registro en su solitario, que incluyó canciones dirigidas y arregladas por el pianista Carlos García y seis en las que fue acompañado por el grupo mendocino Los Andariegos. Ese disco lo llevó a convertirse en uno de los cantores favoritos de la época, por sus románticas canciones y su característica voz.

«Toda mi vida canté, lo único que quería hacer en la vida era cantar y es lo que hago desde que tengo 15 años. Soy fanático de Gardel, no lo conocí porque no había nacido, pero siempre está presente en mi corazón y siempre aprendo de él”, expresó.

«En el tango todo se lo debemos a él, fue el gran genio, a pesar de que pasó tanto tiempo ya… todos los cantores son buenos y tienen un estilo, pero Gardel era el gran árbol. Fue el que marcó el tango cantado como lo canta él”, amplió.

Entre 1974 y 1989, contratado por la casa de Gardel en Medellín (Colombia), se afincó en aquel país. Entre sus grandes éxitos se cuentan “Me olvidé de tu nombre”, “Y qué si ya te vas”, “Es el amigo que hoy necesito”, “La Compañera” y “Déjame estar”.

 

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